Tratamiento Cinematográfico para Largometraje

CRONICAS URBANAS

Las películas de episodios, los relatos dedicados a narrar las vicisitudes de una gran variedad de personajes, incluso eso que da en llamarse "cine coral", no son en absoluto inventos recientes, pero parece que los tiempos que corren les son propicios.

Desde "Intolerancia" hasta las películas italianas de los sesenta/setenta, pasando por George Cukor o Woody Allen (y en nuestro país gente como Edgard Neville o el mismísimo Berlanga), podría decirse que este tipo de fragmentación narrativa ha sido una de las grandes armas del séptimo arte a la hora de actuar como fiel reflejo de su época, sobre todo por la enorme fluidez con que es capaz de poner en contacto no sólo a individuos diferentes, cada uno con sus rasgos y características, sino también diferentes medios sociales, distintas maneras de ser y actuar, etc... Pues bien, he aquí que la década que viene parece anunciarse mucho más caótica, tumultuosa, y sus relatos más bien rotos, frágiles, quebradizos.

No es de extrañar, en este contexto, que algunas de las más interesantes películas de los 90 llevaran la fragmentariedad a grados tan significativos como los frecuentados por Robert Altman, Jim Jarmusch o Nanni Moretti, por citar tres ejemplos extremos(y en otros casos "Happiness" de Todd Solondz, "Magnolia" de Paul Thomas Anderson o "Encuentros nocturnos" de Andreas Dresen dan buena prueba de los satisfactorios resultados de la fórmula, aún en nuestros días), ni tampoco que uno de los objetivos privilegiados de algunos de estos trabajos sea la indagación de las relaciones entre la realidad y la cámara, entre un material que se ofrece a la visión supuestamente en bruto y el instrumento encargado de captarlo, ordenarlo y exponerlo.

Aunque sólo sea por la intención final de este proyecto, aunar fragmentariedad y realismo, "Crónicas Urbanas" ya resultaría una propuesta más que interesante, un producto digno de su tiempo. El motivo de llevar a cabo esta película es una excusa para urdir un laberinto de personajes y situaciones, idas y venidas, alegrías y penas, dramas y comedias cotidianas que pretenden finalmente constituir un abanico multicolor de la vida en una gran ciudad, enfocado desde varios puntos de vista, cuando además el verdadero propósito, honesto y humilde, no pretende ser otro que cazar al vuelo fragmentos de unas vidas en constante movimiento.